Hoy mientras te escribo esto, estaba leyendo el blog de Artissery con el que empecé. Ese blog fue mi apertura hacia el mundo exterior, algo que me ayudó muchísimo para todo lo que estoy haciendo hoy.
Cómo empezó Artissery
Empecé por escribir, después por un podcast -sin cámara- y por ahora ya estoy en cámara y youtube viendo cuál es el siguiente paso.
Naturalmente, le tengo mucho cariño a Artissery, ya que le dio vida a todo lo que parecería catártico después.Ese blog abrió mi voz de formas que nunca imaginé.
Y justo, en ese blog, también me acordaba que estaba un mensaje de mi mamá, un comentario que hoy cobra especial relevancia -ya que mi mamá ya no está-.
Mi mamá murió físicamente pero sus palabras quedan vivas por siempre. Y su comentario dice así -con todo y faltas de ortografía-:
«Me hiciste volver a ver a mi niñita pequeña como eras siempre ,,decidida coqueta y traviesa Pero con mucha fuerza de voluntad lo que quería lo lograba muy cierto siempre te gustaba escribir» Chayo
Y después de leer este blog, empecé a cuestionar si en verdad este nuevo capítulo donde te he venido hablando de sesiones energéticas es lo que realmente me gustaría contarte… y la respuesta fue un rotundo NO.
Está padre hacer la demostración en youtube, explicar técnicas, pero este blog no quiero ya que sea así. Empecé a sentir que simplemente era información cuando el origen de mis blogs jamás fue ese.
Desviarse está bien
Bien, ahora ¿para qué te cuento esto? porque muchas veces en la vida, creemos que la información -como la IA- es lo que la gente busca, que para eso podemos servir, para dar más y más información… y ¿te digo algo? me he dado cuenta que no. Que hagas lo que hagas, inteligencia artificial siempre te ganará en explicar mejor algo, en ponerle información clara, en hacer imágenes preciosas… pero nuestra esencia es la razón de nuestra existencia.
Que además es un alivio el hecho de simplemente existir y expresar esa autenticidad hacia los demás.
Para tí
Si estás leyendo esto, quiero que sepas que igual y también de pronto se te olvida que existir y que te expreses es lo que los demás queremos. Al final no hay nadie igual a tí y que si intentas olvidarlo, está bien, llegará el día que recuerdes que no era necesario.
Si de algo puede servir mi camino, que sea para recordarte el tuyo.
Gracias por ayudarme a recordarlo.
Con amor,
Ana Paula

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