Trabajar en ti no evita que las relaciones te desestabilicen

Broken mirror in a dilapidated room reflecting a dark, stormy sky with lightning.

Muchos creen -falsamente- que si trabajan en sí mismos lo suficiente, las relaciones dejarán de moverlos. Y lo digo porque yo misma he vivido eso. Yo creía que si trabajaba mucho en mí, meditaba, hacía yoga (incluso los rituales más profundos y aprobados como ocultos por los yoguis), cuidaba mi cuerpo, indagaba en las herencias genéticas y hacía miles de cursos de energía, las cosas simplemente serían más sencillas….

Pero fue cuestión de tiempo para demostrarme que, aunque eso era increíble, eso no era todo.

¿Te ha pasado?

Si eres como yo, seguramente haz vivido el proceso de descubrir reacciones automáticas: «regresar al vientre materno»; «constelar» lo que no trabajaron tus ancestros; ver desde la perspectiva humana la visión de la unidad… para sentirte completamente culpable de todo lo que pasa en tu vida….

Seguramente ya te la sabes, hay miles más.

Claro, vivir procesos donde salen emociones ocultas pueden revelar mucho de las reacciones automáticas, pero eso no es lo que realmente probó mi estabilidad. La estabilidad no la podía medir con los ojos cerrados, leyendo cartas de los ángeles, en un curso o en un libro…

Considero que al hacer eso, aumenté mi aislamiento para poder reconocer mi voz de nuevo. Muy fácil huir de la vida real, llenar nuestro cerebro de redes sociales, libros, cursos, discursos que justifiquen nuestra manera de actuar.

Pero lo verdaderamente palpable fue viviendo…en lo sencillo: cuando se me quemaba la comida, cuando se me hacía tarde para llegar al camión con mis hijos, cuando lo que me decía mi novio me molestaba, cuando lo que hacía mi papá me dolía… AHÍ.

La soberbia espiritual

En redes sociales y en los medios espirituales, se puso de moda el dicho de “la gente que vibra bajo”. Esa gente que no merece nuestra atención -fuchi-.

En varios cursos que tomé, había la creencia de que, por trabajar en cosas espirituales, se era superior a los demás -si, si, esto es verdad, muchos «gurús» auténticamente ven hacia abajo a los demás-.

Se manejaba una falsa superioridad espiritual espolvoreada de soberbia, donde para justificar lo que duele, era mucho más sencillo menospreciarlo.

Imagina esta escena:

Mucha gente vestida del mismo color (de entrada, ahí ya empezamos mal porque era un color impuesto, no algo elegido) haciendo demostraciones de cómo pueden mover el cuerpo de una persona -con la energía de sus manos-, intercambiando miradas y comparándose por ver quien movía más cuerpos que quien. Esto es real.

Había gente altamente preocupada por no poder «mover» a nadie -este tema merece un blog individual-; aquí los que podían «mover más cuerpos» eran vistos como «más potentes» que los que simplemente movían sus manitas sin tener ni idea de lo que estaban haciendo por «sentir la energía» de los demás.

Tonterías. Todas las energías son importantes y ABSOLUTAMENTE NADIE sabe lo que es mejor para tí que tú. Pero de esto hablaré más adelante.

Señales de evasión

Encontré 3 señales claras cuando mi energía empezaba a evadir:

  1. Empecé a justificarme demasiado.
  2. Sobrepensaba lo que yo decía o me decían después de convivir.
  3. Mi cuerpo se tensaba.

Solo para darme cuenta que el verdadero trabajo personal no solo era sentirme bien conmigo; era también no perderme cuando estaba con otros.

Las relaciones son un espejo maravilloso para vernos de manera consciente. Para ver lo que duele, lo que toleramos -que habla más bien de nuestra autoestima-., lo que repetimos.. y VAYA que ha sido un viaje. Nada sencillo en mi caso (creo que si algo vine a aprender a este mundo es a relacionarme con el otro pero sin perderme).

He tenido muchas relaciones, muchas que no quisiera volver a vivir y otras que recuerdo con cariño pero que ya no pertenecen a esta versión mía. Pero todas guiándome hacia una versión mía cada vez más auténtica y con la que me siento más a gusto, tanto en soledad como en compañía.

Nos educaron al revés

Todo empezó por estar al revés… jajaja. Como niñ@s, entendíamos nuestra energía y lo que deberíamos de sentir de acuerdo a como reaccionaban los demás.

Desaprender ese mal hábito es importante, porque de lo contrario, simplemente seremos muy volátiles e influenciables. ¿Cuánta gente no conoces que simplemente reacciona a lo que se le presente enfrente?…

Meditar es importante, tener experiencias internas es importante, pero aprender a sentir desde adentro hacia afuera es indispensable. Es por eso que trabajo mucho con el cuerpo.

La estabilidad interna cuando eres adulto es tu responsabilidad, es una habilidad que se trabaja a nivel interno para ver los resultados a nivel externo.

Si te gustó este tema, haré más blogs:

Por ejemplo este vlog

Si por otro lado el tema de energía te interesa, puedes ver más aquí en un mini workshop gratis:

https://youtu.be/FulvsC_LXMA

Deja un comentario